El problema no es “falta de sistema”: es que tus datos viven en mil lados
En muchas PyMEs mexicanas el inventario está en una hoja, las facturas en el portal del PAC, la cobranza en WhatsApp y la contabilidad en otro programa. Cada cierre de mes se arma a mano. Cuando el SAT pide un dato, alguien busca correos.
Un ERP en la nube no es “más software”. Es un solo expediente de la empresa: clientes, existencias, pedidos, CFDI y pagos, accesible desde el navegador.
Por qué Dolibarr (y no un Excel más grande)
Dolibarr es un ERP/CRM de código abierto. En VivesCloud lo operamos como SaaS alojado: tú entras por web; nosotros cuidamos servidor, respaldos, SSL y actualizaciones.
Para una PyME en México eso se traduce en:
- Ventas y inventario en el mismo lugar — dejas de vender lo que no tienes.
- Facturación CFDI 4.0 ligada al pedido o al ticket, no a un captura aparte. Ver contabilidad y fiscal.
- Cobranza visible — quién te debe y desde cuándo, sin perseguir chats.
- Tus datos son tuyos — si un día sales, te los entregamos en formato abierto.
No es un “todo incluido mágico”. Es una operación ordenada con un sistema que sí habla entre módulos.
Nube en México: qué sí incluye (y qué no)
En los planes de hosting el ERP corre en infraestructura administrada: backups diarios, actualizaciones y soporte por ticket. El plan Hosting + Facturación incluye 500 timbres al mes; el Premium, 1,000. Los timbres extra se compran aparte — ver paquetes de timbres.
Lo que no prometemos desde la web: DIOT automática ni declaraciones prellenadas. Eso, cuando exista, se anunciará como tal.
Cómo se empieza sin parar la empresa
El paquete Dolibarr Starter cubre instalación en la nube, CFDI 4.0 configurado y una capacitación inicial. La migración de datos entra si nos entregas exportaciones electrónicas (Excel, CSV, XML). No transcribimos libretas.
Si quieres ver si te alcanza un plan estándar o necesitas algo a la medida, pide un diagnóstico gratuito — 15 minutos, sin compromiso.